Una vez hayas aprendido y adquirido los conceptos básicos, es el momento de escucharte, ¿no crees? Para seguir aprendiendo, grabarte es una excelente manera de tomar conciencia de tus cualidades y tus defectos, y corregirlos.
Al hacer vocalizaciones, la articulación es importante y cualquier profesor te dirá que te mires en un espejo cuando cantes para reproducir bien las notas.
Grabarte puede ser beneficioso para:
- Ver tus defectos en la formación de una nota,
- Ver tus gestos y expresiones faciales y corregirlos si te desagradan,
- Escuchar las notas y comprobar su afinidad,
- Escuchar tu timbre, tu tesitura y tu resonancia,
- Mejorar la altura de tus notas.
Lo ideal es elegir una canción que conozcas o que te guste y cantarla una primera vez mientras te grabas. Después, ponte el vídeo y corrige lo que haya que corregir. Y repítelo hasta que estés satisfecho con tu interpretación.
Una vez quedes satisfecho, ¿por qué no se lo enseñas a un amigo o un familiar para ver lo que piensa y recibir sus comentarios positivos y/o negativos?
Si quieres aprender a cantar, necesitas practicar a diario. Las lecciones de canto serán de gran ayuda, pero si no puedes tomarlas, aún existen formas en que puedes aprender por tu cuenta. Tomará tiempo, pero deberás comenzar a ver los resultados rápidamente con solo seguir los pasos en este artículo
Comienza con ejercicios de respiración. Los ejercicios de respiración te permitirán controlar mejor la nota y la duración de tu canto. No es de extrañarse: los cantantes que pueden respirar profundamente y constantemente obtienen un mejor rendimiento de su voz.
Empieza a calentar. Las cuerdas vocales son un músculo, tal como tus bíceps, y deben estirarse antes de hacer cualquier levantamiento pesado. Puedes calentar de muchas maneras.
Encuentra tu rango. Tu rango es la medida de notas que puedes cantar entre tus notas más bajas y más altas. Prueba cualquier número de escalas de música clásica (puedes encontrarlas fácilmente con una búsqueda simple en Internet) y ve qué notas en la parte inferior y en la parte superior te son imposibles de cantar claramente.
Una vez hayas aprendido y adquirido los conceptos básicos, es el momento de escucharte, ¿no crees? Para seguir aprendiendo, grabarte es una excelente manera de tomar conciencia de tus cualidades y tus defectos, y corregirlos.
Al hacer vocalizaciones, la articulación es importante y cualquier profesor te dirá que te mires en un espejo cuando cantes para reproducir bien las notas.
Grabarte puede ser beneficioso para:
- Ver tus defectos en la formación de una nota,
- Ver tus gestos y expresiones faciales y corregirlos si te desagradan,
- Escuchar las notas y comprobar su afinidad,
- Escuchar tu timbre, tu tesitura y tu resonancia,
- Mejorar la altura de tus notas.
Lo ideal es elegir una canción que conozcas o que te guste y cantarla una primera vez mientras te grabas. Después, ponte el vídeo y corrige lo que haya que corregir. Y repítelo hasta que estés satisfecho con tu interpretación.
Una vez quedes satisfecho, ¿por qué no se lo enseñas a un amigo o un familiar para ver lo que piensa y recibir sus comentarios positivos y/o negativos?
Si quieres aprender a cantar, necesitas practicar a diario. Las lecciones de canto serán de gran ayuda, pero si no puedes tomarlas, aún existen formas en que puedes aprender por tu cuenta. Tomará tiempo, pero deberás comenzar a ver los resultados rápidamente con solo seguir los pasos en este artículo
Comienza con ejercicios de respiración. Los ejercicios de respiración te permitirán controlar mejor la nota y la duración de tu canto. No es de extrañarse: los cantantes que pueden respirar profundamente y constantemente obtienen un mejor rendimiento de su voz.
Empieza a calentar. Las cuerdas vocales son un músculo, tal como tus bíceps, y deben estirarse antes de hacer cualquier levantamiento pesado. Puedes calentar de muchas maneras.
Encuentra tu rango. Tu rango es la medida de notas que puedes cantar entre tus notas más bajas y más altas. Prueba cualquier número de escalas de música clásica (puedes encontrarlas fácilmente con una búsqueda simple en Internet) y ve qué notas en la parte inferior y en la parte superior te son imposibles de cantar claramente.
Una vez hayas aprendido y adquirido los conceptos básicos, es el momento de escucharte, ¿no crees? Para seguir aprendiendo, grabarte es una excelente manera de tomar conciencia de tus cualidades y tus defectos, y corregirlos.
Al hacer vocalizaciones, la articulación es importante y cualquier profesor te dirá que te mires en un espejo cuando cantes para reproducir bien las notas.
Grabarte puede ser beneficioso para:
- Ver tus defectos en la formación de una nota,
- Ver tus gestos y expresiones faciales y corregirlos si te desagradan,
- Escuchar las notas y comprobar su afinidad,
- Escuchar tu timbre, tu tesitura y tu resonancia,
- Mejorar la altura de tus notas.
Lo ideal es elegir una canción que conozcas o que te guste y cantarla una primera vez mientras te grabas. Después, ponte el vídeo y corrige lo que haya que corregir. Y repítelo hasta que estés satisfecho con tu interpretación.
Una vez quedes satisfecho, ¿por qué no se lo enseñas a un amigo o un familiar para ver lo que piensa y recibir sus comentarios positivos y/o negativos?
Si quieres aprender a cantar, necesitas practicar a diario. Las lecciones de canto serán de gran ayuda, pero si no puedes tomarlas, aún existen formas en que puedes aprender por tu cuenta. Tomará tiempo, pero deberás comenzar a ver los resultados rápidamente con solo seguir los pasos en este artículo
Comienza con ejercicios de respiración. Los ejercicios de respiración te permitirán controlar mejor la nota y la duración de tu canto. No es de extrañarse: los cantantes que pueden respirar profundamente y constantemente obtienen un mejor rendimiento de su voz.
Empieza a calentar. Las cuerdas vocales son un músculo, tal como tus bíceps, y deben estirarse antes de hacer cualquier levantamiento pesado. Puedes calentar de muchas maneras.
Encuentra tu rango. Tu rango es la medida de notas que puedes cantar entre tus notas más bajas y más altas. Prueba cualquier número de escalas de música clásica (puedes encontrarlas fácilmente con una búsqueda simple en Internet) y ve qué notas en la parte inferior y en la parte superior te son imposibles de cantar claramente.





